Bienvenido a este antro de depresión.

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viernes, 15 de julio de 2011

Preludio de una cita...

Habían pasado apenas 3 días desde el día de la exposición en donde Beatriz me dijo que quería conocerme, luego de aquello su amiga, no nos dejó hablar mucho más, por lo cual antes de comprar el cuadro, que de verdad quería en mi habitación, Beatriz escribió su número de teléfono atrás del cuadro. Estuve dudando si llamarla o no, no porque quisiera evitarla, eso no serviría, puesto que pensaba mucho en ella, lo cual significaba que de verdad, yo también queria conocerla más; esperé 3 días y me decidí a llamarla.


-tuuu.... tuuu... shhh silencio Ally! Si, diga~ 


-Ehm... Beatriz? -era obvio, su tono de voz un tanto chillón era inconfundible.


-Dante? Que alegría! ya casi pensaba que no me llamarías... me estaba poniendo un poco triste, sabes?


-Si, esto... perdón por no llamar antes, pero no había encontrado el momento para hacerlo, además supuse que estarías ocupada con tus obras.


-Ah, si, la verdad es que he estado trabajando muy duro junto con Ally a ambas, no nos va muy bien, pero de verdad queremos ser grandes artistas... pero bien... dime, quieres que salgamos a algún lugar...? -escuché un ruido cuando tapan el auricular del teléfono- Ally te dije que quería conocer más a este chico, de verdad me gusta... -escuché casi en un susurro y no pude evitar sonrojarme, para luego escuchar como nuevamente me hablaba a mi- y dime, que te parece la idea?


-Yo, si, me gustaría mucho que saliéramos Bea... pero... a dónde podríamos ir...


-Por mi cualquier lugar estará bien... aunque, últimamente hace mucho calor, no? podríamos ir por algo de helado... 


-Si, estaría genial... que día te acomoda?-me sentía muy emocionado aunque solo fuera para tomar helados juntos, seria una gran oportunidad para poder conocerla.


-Que te parece el sábado? 


-Por mi bien... a las 4 ?


-Perfecto! dónde... siempre? -soltó una pequeña risa, yo y ella sabíamos a que se refería... por lo cual no pude evitar sonreír al pensar que ya teníamos un secreto.


-Donde siempre... Nos vemos Bea...


-Cuídate mucho Dante~ tuuu.... tuuu....
_____________________________________-

por ahora eso, luego escribo la cita :B 




sábado, 1 de enero de 2011

Solo quiero conocerte!


Había sido una semana agotadora, todos los días realizando pinturas para la exposición, que te seleccionen para exponer es lo mejor que te puede pasar en primer año, pero es cansador, con Allison, mi mejor amiga en la Uni, trabajamos como brutas todos los días! Pero al día de la exposición teníamos todo listo, aun teniendo tanto que hacer, todos los días espere a Dante, de verdad quería verlo de nuevo, pero al parecer me evitaba, quizás me estaba comportado como una psicópata!! En fin, solo el día de la exposición no le fui a esperar, tenía que estar hasta tarde, quizás alguna galería se interesaría en mis pinturas y podría venderlas.

-Allisoooooon~ -me recosté en el regazo de Allison mientras esperábamos que alguien quisiese comprar nuestras pinturas, pero al parecer no eramos tan buenas como los demás, Anthony ya había vendido 3 de sus pinturas, mientras Romina había vendido 2, y Allison y yo, nada… comenzaba a decepcionarme de mi misma- Creo que tendremos que mejorar más!

-Al demonio, lo que sucede es que toda la gente que ha venido, no son más que idiotas con dinero y sin un verdadero sentido del arte- Allison como siempre le echaba la culpa al capitalismo, me encanta su forma de ser, tan… expresiva! Estaba ya dándome por vencida cuando un maestro nos llamó, alguien estaba interesado en el último cuadro que había hecho, extrañamente, era el único que no quería vender, tenía cierto valor para mi… pero bueno, no es que pudiera hacerle mucho tampoco. Era la pintura de un metro… lo comencé a pintar el día que supe el nombre de Dante… mi intención era que él lo viera antes de que fuese vendido, pero nada podía hacer en esas circunstancias. Estaba algo oscuro el lugar, por lo cual al momento de pronunciarme no pude distinguir muy bien a los compradores, pero de todas formas saludé.

-Buenas tardes… me alegra mucho que estén interesados en mi cuadro…

-Anda! Acércate a ella y cómpralo, quiero ir a ver el de más allá-sentí la voz de uno de los dos chicos, parecían ser universitarios como yo, mientras que el otro permanecía estático.

-Quizás el precio está muy caro?-no veía muy bien- Allisooon! Puedes prender la luz por favor?!-al momento que la luz se encendió, pude ver su rostro, después de más de una semana sin verle, era él, Dante.

-B-Beatriz…

-Dan… Dante-no pude evitar sentirme feliz, había visto la pintura, y era más quería comprarla, había entendido el significado… - yo este… -me acerqué a él un tanto tímida- te estuve esperando en la estación… hoy no pude, por la exposición ya ves… pero de verdad... Me alegra mucho mucho verte!

-A mí también… me da gusto verte… Bea…-vi cómo se sonrojaba y seguía rígido, mientras el otro chico se acercaba a él.

-Que estas esperando? Cómpralo y vámonos…-el chico me miro de pies a cabeza y se acercó a mí- tu eres la artista de esta obra de arte? Debo decirte que has hecho un excelente trabajo, permíteme-cogió mi mano, y al instante apareció Allison.

-Todo bien Bea?-me dijo mirando desafiante a ambos chicos.

-S-si…-miré a Dante, quien también me observaba.

-Por qué?

-Eh?-no comprendía a razón de que iba su pregunta…

-Por qué… me esperas en la estación día a día?-estaba nervioso.

-No es muy difícil… -me acerqué a él y le susurre despacito, cosa de que nadie más escuchara- porque… solo quiero conocerte… <3

sábado, 20 de noviembre de 2010

Espera

Creo que había sido cosa de instantes antes de que me viera en vuelta en sus brazos, por alguna razón sin verle si quiera sabía que se trataba de el, me giré y le vi, no alcancé a decir nada, dado que huyó, ¿por qué? no entendí su reacción, de verdad me intrigaba, lo único que dejó fue su libro, que debe haber tirado en el momento que fue en mi ayuda. "Anatomía" era lo que decía el libro en la tapa, busque cuidadosamente si es que había algo que me indicara su identidad, pero no, no había nada, por un impulso casi, decidí que le devolvería su libro y le daría las gracias así fuera lo ultimo que hiciera.

Primer día
La Uni había estado tranquila, solo unas cuantas entregas para el día de mañana, nada complicado, solo 40 dibujos de personas. Ah~ El arte es maravilloso, pero los profesores son despiadados! seguro ellos pueden hacer 40 dibujos de un día para otro! bueno, quizás si... aagh, malditos! Estaba en la estación del metro del día anterior, esperando haber si es que el venia en algún metro, mientras, aproveche de dibujar personas, al final hice más de 40 dibujos sin ninguna complicación, pasaron las horas y el no bajó... Quizás mañana...



Segundo día
A los profesores le gustó mi trabajo con los dibujos, dijeron: pone mucha dedicación en el trazo y además se esfuerza. Si solo supieran en las condiciones que hice los dibujos... En fin, me encontraba nuevamente esperando, a la misma hora y en el mismo lugar... pero nuevamente no aparecía, estaba pensando que quizás había sido solo un encuentro furtivo el anterior y que perdía mi tiempo... pero no, me dije a  mi misma que le vería de nuevo, y así haría... 


Quinto día
Los días iban pasando y comenzaba a cansarme... Estaba a punto de irme tras esperar una hora, cuando lo vi bajar, me acerqué a él apresuradamente tomándolo del brazo.

-Espera!-Se giró y me miró sorprendido, creo que se puso un poco rojo inclusive, que lindo...- El otro día... te olvidaste tu libro -le dije mientras le entregaba su libro- además, no me dejaste darte las gracias... so~ he estado esperando todos los días para poder darte las gracias... -le dije mientras sonreía y me ponía un poco roja. El por su parte solo cogió el libro e hizo un movimiento de cabeza, disponiéndose a marcharse nuevamente, sin decir nada- No! espera, al menos... dime tu nombre...-le pedí sujetándolo nuevamente por el brazo.

-D-D-Dan...-su  rostro se encontraba rojísimo- Dante.

-Un gusto Dante, yo soy Beatriz... pero dime Bea~ 

sábado, 13 de noviembre de 2010

Encuentro...

Otro día de los mismo se había acabado, e iba como siempre de regreso a casa en el metro que solía pasar alrededor de las 7, como siempre, estaba lleno, no, llenisimo, no se podía respirar casi, como siempre, ignoraba al resto y solo me concentraba en mi libro, bendito libro, el cual siempre me sacaba de la realidad en la que me encontraba, era un alivio... Así no debía preocuparme por lo que las personas dijeran en esos momentos, ese día sin embargo... no todo fue como siempre, puesto que ese día, fue cuando le vi por primera vez....

Ahí estaba ella a solo unos centímetros de mi, su pelo rojo, resaltaba entre el resto; parecía muy complicada, con su mano izquierda, con dificultad, sujetaba un enorme lienzo, tratando de no molestar a los demás con este, y con su mano derecha, en un esfuerzo en vano, trataba de afirmarse para no caer ante los bruscos movimientos del metro.

-Las personas últimamente parecen más animales que personas! A esto le deberían llamar "la ciudad de las bestias"-dijo en tono, no de reclamo, si no más bien, a modo de broma, observé que a nadie le había echo mucha gracias, excepto a mi, que me encontré esbozando una sonrisa al terminar de oírla, lo notó y esbozo una sonrisa en respuesta, yo creo que ese fue el segundo en que me vi envuelto en sus redes y ya nunca logré escapar...

El viaje siguió como de costumbre, estación tras estación, bajaban 3 ... subían 10... lo habitual. Ella continuaba batallando, tratando de lograr afirmarse, pero estaba lejos del fierro, y era pequeña para alcanzar las ayudas de más arriba, después de unas estaciones más... desistió suspirando largamente; la próxima estación, era la mía, la verdad no quería llegar a destino, sentía deseos de poder seguir contemplando a aquella chica, pero probablemente esa sería la ultima vez que la viera, por lo cual solo continué con mi rutina habitual. Mi sorpresa fue grande al darme cuenta que ella también bajaba ahí, la gente despiadada, solo empujó y empujó, vi casi en cámara lenta, como ella iba cayendo, lanzándose a proteger su lienzo, y en un acto casi inconsciente, me acerque rápidamente a sujetarla antes de que cayera; al instante volteó su rostro y me miró, tenia unos hermosos y grandes ojos cafés, y esbozo una sonrisa, la solté al instante, y antes de que pudiera decirme palabra alguna, huí... solo huí...